Logística sostenible: impacto del transporte ecológico en la industria alimentaria

El International Institute of Refrigeration subraya que alrededor del 20 % de los alimentos transportados a nivel mundial requieren cadena de frío. Esto implica el uso de vehículos frigoríficos equipados con sistemas de refrigeración que incrementan el consumo energético.

El transporte de alimentos se enfrenta a un proceso de transformación para reducir su impacto ambiental sin comprometer la seguridad alimentaria ni la eficiencia operativa. Hay que sumar además factores geopolíticos como la guerra en Irán, que está generando tensiones en los mercados energéticos y una elevada volatilidad en el precio de los combustibles, con un impacto inmediato en el transporte por carretera.

Según ha advertido Francisco Aranda, presidente de la patronal logística UNO Logística, el encarecimiento del carburante se traslada de forma directa a la actividad del sector: "El gasóleo ha subido 18 céntimos por litro en cuestión de horas y la próxima semana podría superar los dos euros”. Aranda recuerda además que el combustible representa alrededor del 40 % de los costes de explotación del transporte por carretera.

Este contexto pone de relieve la necesidad de avanzar hacia modelos de transporte más eficientes y menos dependientes de los combustibles fósiles. La transición hacia una logística más sostenible no responde únicamente a objetivos climáticos, sino también a la necesidad de mejorar la resiliencia económica frente a la volatilidad energética.

En España, la dependencia del transporte por carretera es muy grande. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible estima que alrededor del 95 % del transporte interior de mercancías se realiza por carretera, con más de 1.600 millones de toneladas transportadas cada año.

Dentro de este contexto, el transporte de alimentos adquiere una importancia estratégica. El sector agroalimentario representa aproximadamente el 10 % del PIB español, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, lo que genera un elevado volumen de transporte de productos perecederos que requieren condiciones específicas de temperatura y una logística altamente especializada.

Sostenibilidad y cadena de frío: un desafío específico

La logística alimentaria presenta particularidades que la diferencian de otros sectores. No solo es necesario transportar mercancías de forma eficiente, sino también garantizar que se mantengan dentro de rangos de temperatura muy concretos durante todo el trayecto.

Según el International Institute of Refrigeration, alrededor del 20 % de los alimentos transportados a nivel mundial requieren cadena de frío. Esto implica el uso de vehículos frigoríficos equipados con sistemas de refrigeración que incrementan el consumo energético del transporte.

La necesidad de mantener la temperatura adecuada condiciona las opciones tecnológicas disponibles para los operadores logísticos. No todos los vehículos sostenibles ofrecen todavía soluciones plenamente adaptadas a este tipo de transporte especializado.

La elección del vehículo sostenible: una decisión compleja

Uno de los principales retos para las empresas de transporte alimentario es la elección del tipo de vehículo sostenible más adecuado. El sector se encuentra actualmente en una fase de transición en la que conviven diferentes tecnologías: camiones eléctricos, vehículos propulsados por gas natural, biocombustibles o soluciones basadas en hidrógeno.

Cada una de estas alternativas presenta ventajas, pero también limitaciones.

Por ejemplo, los camiones eléctricos ofrecen cero emisiones directas durante su operativa, lo que los convierte en una opción atractiva desde el punto de vista ambiental. Sin embargo, todavía presentan limitaciones importantes en cuanto a autonomía, capacidad de carga y disponibilidad de infraestructura de recarga, especialmente en rutas de larga distancia.

En el caso del transporte de alimentos, estas limitaciones pueden ser aún más relevantes. Los vehículos refrigerados requieren energía adicional para alimentar los sistemas de frío, lo que puede reducir aún más la autonomía de los vehículos eléctricos.

El impacto del coste de renovación de flota

Otro aspecto que preocupa es el coste asociado a la renovación de flotas. La incorporación de vehículos sostenibles implica una inversión considerable.

Los camiones eléctricos, por ejemplo, pueden tener un coste de adquisición significativamente superior al de un camión diésel convencional. A esto se suman los costes asociados a la instalación de infraestructuras de recarga, la adaptación de instalaciones logísticas o la formación del personal.

En el caso de los vehículos frigoríficos, el coste puede ser aún mayor debido a la necesidad de integrar sistemas de refrigeración compatibles con las nuevas tecnologías energéticas.

Por este motivo, muchas empresas del sector están optando por soluciones intermedias, como el uso de biocombustibles o combustibles renovables, que permiten reducir emisiones sin necesidad de sustituir completamente la flota.

Infraestructura y planificación logística

La disponibilidad de infraestructuras adecuadas es otro factor determinante en la transición hacia un transporte alimentario más sostenible. La expansión de redes de recarga eléctrica o de repostaje de combustibles alternativos todavía es desigual en Europa.

Para operadores logísticos que trabajan con entregas rápidas y rutas frecuentes —como ocurre en la distribución alimentaria— la planificación de rutas debe garantizar no solo la eficiencia logística, sino también la viabilidad energética del transporte.

Además, el transporte de alimentos suele implicar entregas frecuentes a centros logísticos, plataformas de distribución y grandes superficies, lo que exige una gran flexibilidad operativa.

Hacia una logística alimentaria más sostenible

A pesar de estos desafíos, la combinación de nuevas tecnologías de transporte, optimización de rutas y mejoras en la eficiencia energética de los sistemas de refrigeración permitirá avanzar hacia modelos logísticos con menor impacto ambiental.

Para los operadores logísticos especializados en el transporte de alimentos, el reto consiste en encontrar el equilibrio entre sostenibilidad, eficiencia y seguridad alimentaria. Un equilibrio que será clave para garantizar el futuro de la cadena de suministro en un contexto cada vez más exigente desde el punto de vista ambiental.


 volver
c/ Guifré el Pilós, 3 Nave 5, Pol. Ind. Can Vinyals | 08130 Santa Perpetua - Barcelona
soapa@soapaeuropa.com | Teléfono (+34) 93 721 66 70 | Fax: (+34) 93 721 21 92